Una se llamaba Victoria, su aspecto era horrible, así como ella, esos años de escuela no eran como los de ahora, antes las compañeras de clase eran casi todas feas, sí acaso a lo más tres eran las que salvaban esa clase, eran las más bonitas y apetecidas; en estos tiempos sí acaso tres son las más feas, quien fuera carajillo del dos mil. Victoria tenia pelo lacio largo, casi hasta las nalgas, tan azabache como el de las brujas, cara redonda, unas patillas que se las desearía Elvis, cejas exageradamente tupidas, con expresión siempre amargada, de viejilla agria, no tenia la mínima delicadeza al caminar, como cosaco destramado, chambona, sin gracia, caminaba más feo que cualquier hombre insípido, parecía una gótica marimacha, usaba unos zapatones ortopédicos que recuerdo muy bien, la hacían verse más torpe todavía al andar y más fea además, era una sapa, chismosa y por supuesto maliciosa, tenia su mejor amiga como todas las mujeres, se llamaba Natalia y totalmente antagónica a su amiga, ...
la poesia es lo que me mantiene con vida, respiro poemas que me llenan el alma, al caminar hay poesia, al despertar se ve la poesia, es tan magica y terrenal que se hace eterna, es la maxima expresion del amor, una sonrisa, un abrazo, un beso inocente y lascivo, en todo se asoma la poesia y nos demuestra que vivir vale la pena.