Recuerdo que iba caminando para el barrio de santa catalina, cerca de la pulpería de Kin, me adentré, en la segunda cuadra que va en bajada empecé a alistar las cosas, veía la acera, las casas de bien social ahora todas con rejas, di vuelta y seguí hasta el final, en esa esquina, en el fondo, donde se encontraba el club, no era socio pero el buen observador tiene pericia y había notado que de lunes a viernes el oficial de la entrada casi no permanecía en la misma, por lo que aprovechaba para entrar y anotarme en el registro de visitas con una identificación que había memorizado de un socio muy distinguido. Una vez adentro me iba directo al salón de regresiones, lo disfrutaba tanto!, ingresaba, me sentaba cómodamente en el sofá, me ponían los audífonos, los electrodos, el lugar a media luz, me relajaba y me dejaba ir poco a poco hasta llegar donde quería ese día, la vez anterior escogí aquella fiesta donde Rata, estaban casi todos, Gaby, la Macha, Kuqui, Luis, Alfred, Flaco, Aline, Timb...
la poesia es lo que me mantiene con vida, respiro poemas que me llenan el alma, al caminar hay poesia, al despertar se ve la poesia, es tan magica y terrenal que se hace eterna, es la maxima expresion del amor, una sonrisa, un abrazo, un beso inocente y lascivo, en todo se asoma la poesia y nos demuestra que vivir vale la pena.