Se dejaba influenciar totalmente por el sistema, por el “status quo”, por esta sociedad tan superficial, capitalista, consumista, desacertada, todo su comportamiento lo hacia en función del “que dirán”, busca ser el ciudadano ejemplar, intachable en su actuar, detesta los excesos, demasiado correcto, no piensa diferente, respeta la ley ante todo, no (las pone en duda), se deja arrastrar por la masa, los títeres colectivos, no apoya las huelgas, siempre obedece a los policías y les da la razón, trabaja horas extra para que vean lo trabajador y esforzado que es, para que digan: que responsable !, es de admirar y seguir el ejemplo, hay que ser como él, trata de dar una imagen a todos de bueno, critica a todos por sus acciones y trata de que todos piensen como él, actúen como él, hagan lo que el haría, no se da gustos, trata de imponer su voluntad de una manera muy sutil, de ahí que se ha vuelto amargado, todo un abuelo joven, demasiado tranquilo, no frecuenta bares, discotecas, cantinas, siempre tiene que ahorrar lo máximo, se jacta de su superávit financiero, le da pavor cometer una falta, una infracción, nunca maneja a altas velocidades, no le gusta trasnochar, se controla en exceso, no hace locuras, que por un minuto no le importe nada ni nadie, que se desquicie, se libere, que haga lo que realmente quiera hacer pero no, simplemente se deja llevar, dominar, engañar, imponer una conducta falsa, ser un número más, ser un cualquiera, igual que Jaime, Gerardo, Evelyn, Juan Carlos, Marta, uno más del montón.
Fue en los tiempos puro punk, algunos lo recordarán muy bien, en San pedro, estabamos en la archirecontrasuperfamosa sodita nel, como no, birra barata y venía con boca, unas bocas buenisímas, pozol, olla de carne, chalupitas de pollo, pero de esas de verdad, patacones, sea barbaro !!, que más se le puede pedir a la vida; bueno, la cosa es que llegó un maecillo moreno, rapado tipo "skin head", chiquitillo, amigo no sé de quien, y gaby como no es maldosa empezó a molestarlo, la boca de pozol estaba buenisíma y gaby le decía, no sea pura mierda!, y le echaba como medio frasco de tabasco, y el pobre ya medio tapis le hacía caso y se enchilaba hasta el alma, despúes le rempujaba más birras, ella se tomaba una y el mae dos y media, todos por supuesto viendo la escena y muertos de risa, le encantaba gozar a expensas de otros. Así paso un rato que no recuerdo bien, no sé si por lo aburrido que no paso nada interesante, o fue un lagunazo por jumas. Ya tarde el mae estaba sentado en la...
Comentarios