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Poema en deuda para ella

Tu mirada penetra en mi pasión, el deseo acaricia tu piel suave y lujuriosa, tu cuerpo es sendero y humedad. Me eriza tu voz susurrándome palabras de placer entre música y texturas,te rozo la espalda con la levedad de una pluma y lo agradeces con un dulce beso, lento y profundo. Me rindo en tus manos traviesas, me hundo en tu lascivia insolente, la noche se vuelve eterna entre tus piernas. El sudor es vestigio de la batalla, tu olor en cada poro,tu sabor que no se olvida. Son las once y te siento cerca.

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